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¿Qué garantías contractuales puede exigirnos nuestro arrendador?

A pesar de la fuerte demanda en el mercado de alquiler de viviendas, la cautela por parte de los arrendadores e inquilinos siempre debe ser máxima, en aras de evitar futuros problemas.

Por ello, es necesario elegir cuidadosamente a la persona a quien le encomendamos la propiedad y asegurarnos de que las obligaciones derivadas del arrendamiento se cumplan bajo su control.

A continuación, se muestran algunos de los aspectos fundamentales que tienen que revestir este tipo de contratos, amparados Ley de Arrendamiento Urbano (LAU).

Primer paso: el contrato

Contar con un buen contrato de arrendamiento es clave, por lo que se recomienda encarecidamente incluir cláusulas penales sin pagar alquiler, y adjuntar una foto de la casa para acreditar el estado.

También es necesario incluir a todas las partes del contrato y establecer un sistema de responsabilidad solidaria. Por este motivo, se recomienda redactar cuidadosamente el contrato y pedir a los profesionales que redacten o revisen el contrato para asegurarse de que se ajusta a las necesidades de cada situación.

Aval y fianza

En primer lugar debe establecerse la fianza, negociada libremente entre las partes (no más de dos meses de renta). Esta cláusula debe estar incluida en el contrato, y el monto exacto debe entregarse como depósito.

Siempre que no exista deuda pendiente, ruptura de contrato y daños en el apartamento causados ​​por mal uso de la propiedad, este depósito será reembolsado cuando finalice la relación entre el inquilino y el propietario.

Asimismo, se recomienda encarecidamente solicitar una garantía bancaria al inquilino en forma de aval o incluir un fiador solidario. Este es un tercero ajeno al contrato de arrendamiento y será solidariamente responsable en caso de incumplimiento del contrato. De esta forma, en el caso de posible incumplimiento, aumentamos la posibilidad de cobranza.

Conocer a nuestro inquilino

En este sentido, es necesario solicitar una nómina actualizada para comprobar que se trata de alguien cuyos ingresos habituales son suficientes para cubrir el alquiler y los ingresos pactados.

Por otro lado, existen otros mecanismos, como la verificación de los datos de posibles inquilinos en los registros de morosidad vigentes. Para mayor seguridad, puede también firmarse un seguro de impago de alquiler.